Como mucha gente piensa, la dieta de una tortuga no se puede satisfacer solo con hojas de lechuga. Te contamos que estos reptiles necesitan una dieta equilibrada y variada para poder crecer sanos y fuertes. Sin embargo, esto no significa que puedas darle de comer a tu tortuga porque algunos alimentos pueden ser peligrosos para ella. Por eso, aquí te daremos una lista de alimentos prohibidos para las tortugas. La dieta adecuada para tu tortuga dependerá mucho de la especie a la que pertenezca. Entre las tortugas terrestres, hay varias variedades con diferentes requisitos nutricionales.

Ofrecer comidas mixtas, con diferentes tipos de verduras, pequeñas porciones de fruta y algún suplemento extra es ideal, no solo para cubrir las necesidades dietéticas de la tortuga sino también para que no se acostumbre a un solo sabor y luego se niegue a comer cualquier otra cosa porque el rechazo de la «prueba culinaria» puede resultar sumamente contraproducente para su desarrollo.

Legumbres y semillas

Quedan prohibidas todas las legumbres y semillas para las tortugas, como frijoles, chirivías, maíz, arroz, frijoles, lentejas, garbanzos, etc. Estos alimentos nunca deben ofrecerse a tu tortuga, ya sea en forma natural o contenidos en galletas u otros alimentos.

Plantas y verduras

Estos grupos de alimentos deben constituir el 90% de la dieta de la tortuga. Sin embargo, no todas las verduras u otras plantas son adecuadas para ellos. Aquí está la lista para evitar:

  • Raíz de remolacha
  • Zanahoria
  • Calabacín
  • Pimiento rojo, amarillo y verde
  • Pimienta
  • Espárragos
  • Espinacas

Frutas

dieta de las tortugas

Aunque las frutas deben formar parte de la dieta de las tortugas, se recomienda agregar solo un 10% de ellas a la ración diaria de comida. Además, algunas frutas están prohibidas para las tortugas , como:

  • Plátano
  • Pasas
  • Melocotón
  • Kiwi
  • Granada
  • Albaricoques

Hongos

Un plato pequeño de setas puede resultarnos muy tentador, pero para tu tortuga es un desastre. Nunca debes darle hongos a una tortuga, sin importar qué tipo de hongo sea. No solo les resultan difíciles de digerir, sino que algunos también pueden ser tóxicos.

Azúcares

Bajo ninguna circunstancia debes alimentar a tu tortuga con comida que contenga una gran cantidad de azúcar. ¡Por eso necesitas reducir las porciones de fruta al 10% y apartarte de la idea de darle galletas o cualquier otro tipo de caramelo!

¿Por qué el azúcar es malo para las tortugas? Bueno, las bacterias del estómago de las tortugas solo son capaces de digerir pequeñas cantidades de azúcar, y es por eso que una ingestión excesiva destruiría todas estas bacterias, causando un envenenamiento potencialmente fatal para el animal.

Productos de origen animal

Las tortugas terrestres mediterráneas no deben consumir ningún tipo de producto animal, Las tortugas tropicales lo necesitan en forma de caracoles, lombrices de tierra o insectos. Además, la porción a dar a las tortugas tropicales debe ser pequeña, 5% de la dieta total.

Comida para perros o gatos

Muchas personas recomiendan darles comida para perros a las tortugas para complementar su dieta, sin embargo, esto es un error. De hecho, las vitaminas y minerales de este tipo de alimentos han sido formulados para perros y no para tortugas, por lo que estos suplementos podrían ser perjudiciales para estos reptiles en lugar de aportarles beneficios y eventualmente crearían deficiencias o excesos nutricionales.

Principales problemas relacionados con la alimentación

Las croquetas para tortugas no deben ser el alimento principal de su dieta ya que no contienen los nutrientes necesarios. Idealmente, se debe administrar una dieta natural casera y una alimentación ocasional con croquetas.

Comer en exceso es generalmente el principal problema con el que están familiarizadas muchas tortugas. Comer en exceso puede hacer que las tortugas se vuelvan obesas y provocar graves problemas de salud y la deformación del caparazón. Consulta a tu veterinario con frecuencia sobre la frecuencia y cantidad de alimento que necesita tu tortuga, según su edad y la especie a la que pertenece.