Los insulinomas son probablemente el tumor más común que se observa en hurones de mascotas. Estos son tumores de células productoras de insulina en el páncreas. Los tumores producen un exceso de insulina, lo que resulta en hipoglucemia (bajo nivel de azúcar en la sangre). Desafortunadamente, los tumores son más a menudo malignos, aunque por lo general se pueden tratar con cirugía o medicamentos durante un período de tiempo significativo.

Los insulinomas se presentan típicamente en hurones alrededor de los 4-6 años de edad. El inicio puede ser gradual, con signos que comienzan levemente, luego empeoran y se vuelven más frecuentes, o puede ser bastante severo y repentino. Ocasionalmente, no hay signos obvios y el insulinoma sólo se descubre durante las pruebas de laboratorio rutinarias de salud. El insulinoma se puede encontrar simultáneamente con enfermedad suprarrenal, linfomas, cardiomiopatía y otras enfermedades.

Signos de Insulinomas en Hurones

Los signos a menudo ocurren en episodios, con períodos de actividad y comportamiento normales entre episodios.

–  Pérdida de peso                                                            

– Episodios de depresión, letargo, estar «fuera de sí» (puede incluso colapsar y no responder)

– Debilidad e incoordinación, especialmente de las patas traseras

– Con frecuencia, salivación y patadas en la boca durante los episodios

– Los episodios severos pueden resultar en convulsiones y ocasionalmente en coma.

– Apetito a menudo normal, a veces disminuido

Diagnóstico

Si su hurón muestra alguno de estos síntomas, es necesario que acuda a un veterinario que sea amigo del hurón. El diagnóstico del insulinoma se basa con mayor frecuencia en los signos clínicos y en el nivel bajo de azúcar en sangre (hipoglucemia) medido en una muestra de sangre. Ocasionalmente, es posible que sea necesario repetir o realizar pruebas de sangre después de un ayuno breve (4 horas) para documentar la hipoglucemia, y algunos veterinarios también evalúan los niveles de insulina. Se recomiendan otras pruebas para evaluar la salud general y la posible presencia de otras enfermedades.

Opciones de Tratamiento

Cirugía

En un hurón sano, el tratamiento de elección es la cirugía, que permite la extirpación de tumores visibles (a menudo hay múltiples tumores). Durante la cirugía, su veterinario también debe revisar las glándulas suprarrenales para ver si hay agrandamiento, ya que una enfermedad suprarrenal puede estar presente al mismo tiempo. La cirugía para extirpar tumores más grandes a menudo alivia los síntomas durante algún tiempo o al menos facilita el tratamiento médico. El azúcar en la sangre debe analizarse a intervalos regulares (2 semanas después de la cirugía y luego cada dos meses), para que pueda comenzar el control médico si es necesario.

Tratamiento Médico 

El tratamiento médico puede ser necesario después de la cirugía o puede ser el tratamiento de elección para hurones que son bastante viejos o enfermos y por lo tanto con más riesgos a la hora de una cirugía. Los fármacos prednisona y diazóxido se pueden utilizar (solos o en combinación) y, aunque ayudan a controlar los síntomas, no afectan la progresión de la enfermedad. El manejo de la dieta también es importante: asegúrese de que los alimentos estén siempre disponibles y proporcione una dieta de alta calidad a base de carne para hurones (alta en proteínas y baja en carbohidratos). Además, los dulces deben evitarse por completo, ya que pueden provocar un episodio hipoglucémico (estimulando las células tumorales para que produzcan cantidades excesivas de insulina).

Su veterinario también le dará consejos para el manejo de emergencia de un episodio hipoglucémico en el hogar. Recuerde que el manejo médico sólo tiene la intención de ayudar a controlar la hipoglucemia y que a medida que la enfermedad progresa, los síntomas pueden empeorar, aumentando la dosis de medicamento requerida para controlar los síntomas (eventualmente, el medicamento puede volverse ineficaz).